Monedas Antiguas Españolas más valiosas

¿Sabes que moneda había antes qué el euro? Está claro que la peseta. Una de las más famosas monedas antiguas españolas. Esta moneda fue aprobada en 1868 y fue utilizada hasta el año 2002; en ese momento, conviviría con el euro un par de meses hasta que dejó de utilizarse de manera definitiva. Actualmente todavía puede ser cambiado en cualquier oficina del Banco de España, según la equivalencia de 1 EUR -> 166,386 ESP.

Sin embargo, esto no va a ser así para siempre; y es que a partir del 31 de diciembre de 2020 ya no podrán canjearse las pesetas antiguas por ninguna moneda de curso legal.

¿Y si te preguntamos por alguna moneda antigua española que estuviese antes que la peseta? La cosa ya no es tan sencilla ¿verdad? En las siguientes líneas vamos a estudiar algunas de las monedas que hemos tenido en nuestro país.

 

Monedas antiguas españolas

Lo cierto es que una vez que terminó la Revolución francesa, los diferentes países no contaban con una moneda nacional.

En España había diferentes tipos de moneda española, y el valor de la misma valía dependiendo de diferentes factores, como del metal en el que se hubiera diseñado, además de otros tantos factores.

monedas antiguas españolas, reales, ducados, pesetas, maravedi, reales

  • Escudo: Los escudos eran de oro, y derivaban de otras monedas que hubieron antes, como el Castellano, Ducado y Excelente. Estos últimos tuvieron un tiempo de vida relativamente escaso, y es que tan solo estuvieron en circulación hasta la entrada del siglo XVI.
  • Reales: Los reales estaban confeccionados en plata.
  • Real de Vellón: Este tipo de reales eran confeccionados con una aleación que combinaba plata y cobre.
  • Maravedí: El maravedí era de cobre.

Dependiendo de la fábrica de moneda que las emitiese, también existían otras monedas como el dinero (de Cataluña, Aragón y Valencia -> Reino de Aragón) y de Navarra.

Sin embargo, no existía tan solo una sola moneda nacional. Por ello, un escudo castellano podía tener el valor de Y reales en un determinado momento, y al año siguiente podría verse incrementado o disminuido el valor en sí.

Un buen ejemplo de ello lo tenemos en el año 1465, momento en el que La Reina Isabel La Católica establecería que el valor del real de plata era de 30 maravedís. Sin embargo, 5 años más tarde variaría este valor a 31 maravedís. En el año 1492 tenía el valor de 32 maravedís. Lo curioso del asunto es que la moneda del real no era múltiplo del maravedí, si no que estamos hablando de dos monedas completamente diferentes, con un valor distinto según la época de la que estemos hablando.

 

El primer intento en nuestro país por fijar una moneda nacional

Se llevó a cabo un primer intento por fijar una moneda nacional en el año 1808, y el autor de dicha idea no sería otro que el hermano de Napoleón Bonaparte, Jose I. Para ello, fijaría el real como moneda única e intentaría eliminar el resto de monedas. La moneda no llegaría a ninguna parte ya que por aquel entonces había empezado la guerra de independencia, y esto hizo que en cada uno de los bandos de la guerra se usase una moneda diferente.

Tanto el territorio de los franceses, como el del franco francés, utilizaban los reales, y esto provocaría que progresivamente fueran desapareciendo los reales de plata de España (estos se terminarían llevando a Francia, lugar en el que se convertiría en francos).

Algunas monedas, como los escudos, reales y maravedíes, sobrevivieron, aunque si bien es cierto que las denominaciones de las mismas cambiaron bastante.

En el momento en el que finalizó la guerra de la independencia, había tanto tipo de moneda que la única manera de establecer un criterio del valor era teniendo en cuenta el peso del metal con el que se le había dado forma.

 

La llegada de la peseta

Ya hemos visto como en 1868 llegaría la peseta a nuestro país, pero puede que no sepas el cómo. Fue en el momento en el que la reina Isabel II renunció cuando se decidió dar este paso.

¿Y por qué se eligió el nombre de peseta? Lo cierto es que antes de ese momento ya se estaba usando; y es que era el nombre popular que recibía la moneda española de 4 reales (y es que una peseta equivalía a 4 reales). Siguiendo con estas equivalencias de nombres, también es interesante saber que la monedad de 20 reales se denominaba duro (equivalía a 5 pesetas).

Sin embargo, según el Diccionario de Autoridaded (1737) la palabra  peçeta viene de pieza pequeña.

Durante la guerra de sucesión (que se desarrolló entre los años 1705-1714) se empezaría a usar la palabra peseta en castellano. Sin embargo, no sería hasta el año 1808 cuando empezaron a verse monedas que tuvieran la palabra peseta escrita.

Ese momento no solo fue muy importante para España por la implantación de la peseta, si no también porque se eliminaron el resto de monedas. Y este fue precisamente uno de los requisitos que tenía que cumplir nuestro país para entrar a formar parte de le Unión Monetaria Latina (en ese momento estaba formada ya por los países de Bélgica, Francia, Suiza, Grecia, Rumanía, Bulgaria, Serbia, Austria, Montenegro y San Marino).

Esta organización nace con el objetivo de establecer una serie de normas de diferentes sistemas monetarios de países, aplicando el sistema decimal y fijando los valores, metales, múltiples y aleaciones iguales para los diferentes países.

Sin embargo, y a pesar de las buenas intenciones de la Unión, esta se terminaría por disolver en el año 1923 (aunque, por aquel entonces, ya no estaba completamente operativa). La razón de ello es que no supo sobrellevar las inflaciones que se produjeron en la IGM (Gran Guerra).

Mientras el sistema de la Unión Monetaria Latina estaba operativo, se formalizaron algunas monedas siguiendo el sistema decimal. Una de las monedas más famosas (que aparece en la frase hecha de la perra gorda para ti) es la de perra gorda.

Este nombre (que también podía ser de perra chica), venía directamente el león que estaba grabado en el reverso de la misma, y que se conocía como perra. Sin embargo, por mucho que la Unión normalizase todos estos nombres, lo cierto es que se siguieron utilizando durante mucho más tiempo, incluso hasta llegar al año 2000. Además del nombre de perra gorda, también desaparecieron otros nombres como duro, perra chica o real.

 

Curiosidades sobre la peseta

-Aunque la peseta se implantó en el año 1868, lo cierto es que no se llegaron a emitir billetes hasta el año 1874, es decir, 6 años más tarde.

-En la primera tanda de emisión de billetes salieron a circulación los de 50, 100, 500 y los de 1000. Los de 25 tan solo se utilizarían en sucursales.

-La primera vez que en Barcelona se acuñaría una moneda con el nombre de peseta sería en el año 1808; es decir, 60 años antes de que se implantase.

-En el año 1938 se emitiría en el banco un billete con valor de 5000 pesetas. Sin embargo, nunca llegaría a estar en circulación.

-En la primera peseta no aparecía el nombre de España, si no el título de Gobierno Provisionaly el texto de Hispania. Además, también contaba con la representación de una matrona tumbada con el peñón de Gibraltar a los pies. Esta mujer llevaba una rama de oliva y, aunque era claramente una mujer, se le terminó conociéndose como la moneda del tío sentado. No pasaría mucho tiempo hasta que la moneda adaptaría su nombre definitivo, y en ella se mantuvieron todos los elementos, con excepción del nombre del país -> En lugar de poner Hispania ponía España.

-Las primeras pesetas se diseñaron en oro, plata y bronce. Las de oro eran las de 5, 10, 20, 50 y 100 pesetas. Las de plata eran las de 1, 2 y 5 pesetas y las de bronce las de 1 céntimo de peseta, 2 céntimos de peseta, 5 céntimos de peseta de 0,10 céntimos de peseta.

 

Algunas de las monedas más codiciadas de los coleccionistas españoles

Cómo ya hemos comentado, las pesetas dejaron de circular en el año 2002 después de 134 años de historia a sus espaldas. Sin embargo, no todas se han canjeado ni mucho menos. Según las cifras oficiales, todavía quedan unas 275.000 millones de pesetas que no se han cambiado a euros.

Ya sabes la fecha máxima en la que se puede hacer el cambio (31 de diciembre de 2020) pero muchas de estas monedas nunca serán cambiadas. La gran mayoría de las mismas están en manos de coleccionistas, y estos saben que, esperando el tiempo suficiente, podrían valer mucho más. Algunas de ellas ya valen más de lo que sacarían con el cambio en el Banco de España.

Aunque la teoría nos dice que todas las pesetas se pueden cambiar, algunas ya no las admite el Banco de España.

En el caso de los billetes, se debe tener en cuenta la fecha de los mismos. Siempre y cuando sean posteriores a 1939, se podrán canjear sin ningún tipo de problema. Son embargo, en el caso de que la fecha sea de entre 1936-1936 la cosa cambia, y es que antes de poder hacer el canjeo es crucial que un experto se encargue de analizarlos en detalle, ya que solo así se podrá saber el valor exacto.

Si hablamos de las monedas, estas siempre tienen que ser revisadas. Si hubieran experimentado algún tipo de modificación, no se hará el canjeo.

Y aquí es dónde viene la parte más sorprendente de todo este asunto: en el caso de que tengas pesetas en casa, incluso perdidas en algún lugar tu coche antiguo, podrías tener una auténtica fortuna entre manos. Hay algunas pesetas que pueden valer mucho dinero, como es el caso de la de 5 pesetas del año 1949 que algunas piezas podrían llegar a valer hasta 12.000€.

Por otra parte, los emblemáticos duros que se usaron hasta 1952 también pueden costar una fortuna: algunas de las piezas más caras pueden llegar a los 20.000€ (también dependerá del estado de conservación en el que se encuentren).

Siguiendo con las monedas antiguas españolas más valiosas, también tenemos otras tantas opciones que, aunque no son tan valiosas como las anteriores, te llevarás una alegría si te las encuentras. Por ejemplo, las pesetas de E-87 del año 1987(acuñadas en relación a la III Exposición Natural de la Numismática) tienen un valor de 45€.

Las 100 pesetas del año 1983 pueden alcanzar un valor en el mercado de 55€.

Por último, también tenemos las 50 pesetas del año 1984 que nos pueden hacer ganar hasta 70€.

También aunque sean más nuevas, las monedas de 2 euros más valiosas son codiciadas.

 

Otras monedas españolas que tienen un gran valor en el mercado

Los aficionados a la numismática sabrán que hay otras tantas monedas españolas que alcanzan un alto valor y precio en el mercado. En el caso de que tengamos alguna duda sobre una moneda en cuestión, lo mejor que podemos hacer es ponernos en contacto con expertos: siempre podemos hacer una consulta previa en la red para intentar escudriñar el valor de la moneda en cuestión.

Una de las monedas más deseadas es el Centén Segoviano (también conocida como los 100 escudos de oro). Lo más singular de esta moneda es la escasez que hay en el mundo, y es que de la misma tan solo hay 7 ejemplares. El más antiguo data del año 1609 y se vendió por nada menos que 944.000€ (en realidad, el beneficio neto fue de 800.00€ con las comisiones correspondiente, lo que es un precio increíble para una moneda).

Otra de las monedas que seguro te gustaría encontrarte es la de Los 8 Escudos (Onza Española), diseñada en oro puro con un peso de solo 27 gramos. Se la ha visto llegar hasta a los 600.000€ en subastas.

La moneda de los ochos escudos (de Felipe IV del año 1952) también ha llegado a costar una cifra similar.

Ahora ya sabes más sobre el valor de las monedas antiguas españolas, tanto sobre el valor que tenían, como sobre algunas de las curiosidades más destacadas.

También te puede interesar: